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sábado, 30 de junio de 2012

El origen de mis problemas



Por fin ha llegado el verano. He estado esperando este momento desde que empezó el curso y no solo por los exámenes o por los profesores, sino por una persona en particular, aunque otras muchas han estado implicadas.


Todo comenzó el año pasado, el día que asignaron las clases. Yo estaba ahi con mis amigos, riendo comentando, lo normal... Pero de repente, me cruzo con una chica que no había visto antes y nuestras miradas se cruzaron. Es bastante difícil de explicar como me sentí en ese momento, pero el corto tiempo en el que nuestros ojos se cruzaron note como si se parara el tiempo al igual que mi corazón.
No sabía si alegrarme o disgustarme en aquel momento de que no estuviera en mi clase ya que yo iba a humanidades y ella a ciencias. Me costó mucho tiempo olvidar esos ojos azules.


El primer día de curso fue interesante como poco, no sólo descubrí que compartiría varias clases al año con ella sino que nada sería tan fácil como parecía y también que no disfrutaría tanto como tenía en mente.


En mi instituto, como en la gran mayoría de institutos hay tres grupos principales: los populares, que son deportistas y guapos, y todo el mundo quiere estar con ellos; los normales, como lo dice el nombre no somos ni populares ni marginados, digo somos porque yo considero que yo y mis amigos estamos en ese grupo; y por último los marginados o frikis, que solo tienen un par de amigos y no se relacionan con nadie más.


Ahora voy a hablar más detalladamente de esa chica de ojos azules. Su nombre es Melissa, tiene una melena morena y unos ojos azules preciosos. Es alta, deportista, muy popular, habla con todo el mundo y se lleva bien con todo el mundo.
En cambio, yo soy normal, pelo normal, estatura normal, llevo ropa normal, saco notas normales, todo en mi es NORMAL.
¿Cómo una persona como yo, podría salir con una persona como ella?


Cuando descubrí que la vería varias veces a las semanas, decidí sacar toda la valentía que había en mí, y pedirla salir. ¿Sabéis lo que pasó?
Ni siquiera se lo pedi, porque resulta que el día antes, uno de los chicos populares la pidió salir.
Os imagináis mi cara cuando eso paso, pues hubiera sido mucho peor si le hubiera pedido, seguro que habría sido el hazmerreir de todo el instituto. Esto se lo tengo que agradecer a Anabel, una de mis mejores amigas, con la que compartía la clase que compartía con Melissa.


Al día siguiente, pedí a Anabel que investigara un poco sobre Melissa y su nuevo novio, me dijo que su nuevo novio se llamaba Kevin era alto, rubio, también deportista. Tenía ojos marrones pero tenía un defecto, es muy pero que muy tonto, pero hasta que no conversabas con él no se notaba su estupidez.
Aunque me duela decirlo, la verdad es que no hacían mala pareja.